¡Cuidado con el Tendido Eléctrico!

La sacudida de un “corrientazo” es una experiencia que no es ajena para la gran mayoría de las personas. El evento, siempre inesperado,  resulta muy difícil de prever. Se da frecuentemente al manipular incorrectamente algún dispositivo eléctrico, porque la aparente pasividad de la energía eléctrica se presenta a nuestros sentidos como inofensiva. Aunque la gran mayoría ha vivido para contarlo, hay que tener presente que un accidente de este tipo puede generar graves consecuencias en la salud y llegar ser letal. Ello dependerá de varios factores, siendo el principal la magnitud de la corriente y la ruta que esta recorra dentro del organismo. En nuestros hogares típicamente disponemos de una tensión de 120/240V. En el cuerpo humano, la exposición a este nivel de voltaje puede ser suficiente para que el choque eléctrico sea mortal. Por ello es importante tener ciertas precauciones en el hogar como usar calzado cuando al conectar un equipo al tomacorriente, no hacer contacto con clavija metálica del enchufe y velar porque todos los elementos eléctricos se mantengan en buen estado. Especial atención debemos tener con los niños y el acceso de estos a los tomacorrientes.

Tradicionalmente, la protección por tierra es un tema muy desdeñado por los instaladores eléctricos en RD. Es muy frecuente que en el país un sistema de aterrizaje adecuado brille por su ausencia en la inmensa mayoría de las instalaciones eléctricas residenciales. La principal razón para ello es 1) el desconocimiento y 2) la falta de controles estrictos por parte de las autoridades competentes. Por otro lado, el tendido eléctrico de media tensión, que está presente en la vía publica y las zonas urbanas como un indicador de modernidad, representa un peligro ignoto del cual muy rara vez llegamos a ser conscientes en nuestras actividades diarias. No debemos perder de vista que los silentes postes cargan cables cuyo voltaje nominal  es de 7200 V en cada fase con respecto a tierra, es decir unas 60 veces mayor que el típico de 120V de que disponemos en un tomacorriente doméstico. Por razones de costo, la gran mayoría de líneas de distribución eléctrica son aéreas y se utilizan cables sin aislamiento. No obstante, no debemos tener pánico, pues la infraestructura de las redes eléctricas resulta ser bastante segura y confiable y lo será más si conocemos el funcionamiento de esta.

Una falla de alta impedancia representa uno de los eventos más peligrosos al que el ciudadano podría verse expuesto al transitar por la acera o conducir por la avenida. La averia típicamente se produce cuando en una línea energizada cae al suelo sin producir un corto circuito que dispare las protecciones de los “cut-outs”. Entonces la línea se mantiene energizada ante una condición de falla real que, sin embargo, aparenta no serlo ante el esquema de protección de la red.

En ocasiones, al producirse la falla de alta impedancia se producirá un arco eléctrico o chisporroteo en el punto de contacto. No obstante, si este fenómeno no está presente, determinar si la línea se encuentra energizada o “caliente” es una tarea que, por simple inspección, resulta en extremo difícil sino es que imposible, incluso para técnicos electricistas experimentados.  De igual forma, tratar de identificar un cable de alta tensión de aquellos de bajo voltaje y de los servicios de telefonía y tv resulta muy complicado para el ojo no entrenado.  Deberemos  ser siempre cautelosos, cuando identifiquemos una situación que involucre cables expuestos con signos de avería. Tratar de cruzarles por encima es una insensatez. Debemos ser prudentes recordando que, al igual que al conducir, la mejor protección para prevenir un choque es la distancia.

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